viernes, 13 de septiembre de 2013

PERIODISTAS ANCESTRALES, JINETES TECNOLÓGICOS

PERIODISTAS ANCESTRALES Y  JINETES TECNOLÓGICOS
Luis Montoya Salas
Comunicólogo

A lo largo de los siglos XVII y XVIII, la prensa creció,  progresó y prosperó, al calor de los enfrentamientos ideológicos de los periodistas, empíricos entre los empíricos, con el Poder.
Para publicar  sus rudimentarias  hojas sueltas  (la mayoría escritas a  mano) al margen de la prensa oficial, se pagan, en esos años,  elevados impuestos; cuando no se  corren, nuestros ancestros, el riesgo de su decomiso. Y en los casos extremos, hasta de terminar con sus carnes y huesos en las mazmorras.
El derecho a la palabra impresa le pertenece sólo a quienes gozan del beneplácito de las monarquías. El caso más  mentado es el de Théophraste de Renaudot, doctor en medicina de la Universidad de Montpellier y protegido  de Marie de Médici.  Siendo “Comisario general para los pobres del Reino” también recibe el permiso de publicar La Gazzette (1631).  Así nace el primer semanario de la historia de la prensa, en el cual se publicará, también, el primer aviso publicitario, ancestro de la publicidad actual (Albert.P. Histoire de la presse. PUF. France p. 43)
En el otro extremo, en Gran Bretaña,  se acuña el concepto de la prensa como el cuarto poder (Burke, 1787) en medio de partos dolorosos por dar a luz las crónicas del Parlamento.
Sin embargo, cuando desde lo más profundo de sus neuronas, el ser humano busca el conocimiento, no han valido censuras, ni  cargas impositivas sobre los medios de prensa, ni amenazas en contra de los periodistas ancestrales.
Por el contrario. En el furor de la Revolución Francesa se proclama el primer e inalienable mandamiento sobre la libertad: la libre comunicación del pensamiento y las opiniones, constituye uno de los más preciados derechos del hombre, para cuyo ejercicio solo existe la responsabilidad por el abuso de esta libertad. Artículo XI de la Declaración de los Derechos del Hombre, 26 de agosto de 1789).
Nunca han faltado dictadores, ni emperadores como Napoléon Bonaparte quien, 15 años después de esta Declaración, hace saber al redactor del Journal des Débats, que, “concluida la Revolución, solo existe, en Francia, un partido y yo no permitiré, jamás, que mis periódicos digan o hagan nada en contra de mis intereses” (Albert P. ob. Cit. Pág 31) (¿No estaríamos ante un “déjá vu de presidentes vecinos y sudamericanos que acallan a los medios de difusión colectiva alegando derechos de estado?)
13 pasos hemos dado  ya en el siglo XXI. Los medios de difusión colectiva se saltaron, en apenas 60 años del siglo XX, todas las etapas imaginables de su evolución que había durado más de 600 años:  desde la prensa de Gutenberg (1440?); el uso de la tinta y el papel (1818); la estereotipia (1829); la impresión anverso y reverso (Koenig y Bauer (1816); la transmisión telegráfica (Gauss, 1833); la creación de las agencias de noticias (Havas, 1832); las transmisiones radiográficas (Marconi, 1895)  y televisuales (1927), el envío al espacio de los primeros satélites (octubre de 1957); la informática y la telemática (1970/80)  hasta la digitalización radiofónica y televisual para la transmisión de datos en banda ancha y a grandes velocidades gracias al descubrimiento de la fibra óptica y los circuitos integrados…
En retrospectiva se observa, hasta fines del siglo XIX, una lenta acumulación de invenciones tecnológicas cuya evolución está en estrecha relación con la implantación de los medios de difusión colectiva.
Y como si las tensiones de la II Guerra  Mundial fueran el mejor estimulante a la innovación tecnológica, a partir de los años 40 del siglo XX y como un aporte incuestionable del  Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) se produce la integración  de disciplinas como la biología, la teoría de la información, la cibernética y la teoría de sistemas, acompañadas de una transferencia de métodos que  van de la máquina al organismo (Feed-back); del organismo a la máquina (biónica, inteligencia artificial, robots industriales, neurobiología en los años 50). Y en la década de los 60, se suman al proceso la empresa, la economía, la sociedad y el ecosistema.
Se disparan aceleradamente y casi al unísono, las invenciones más originales que hoy usamos con asidua distracción.
 Independientemente de las herramientas utilizadas en cada época, los trovadores, cronistas; y  más recientemente los periodistas, han registrado el desmoronamiento de los imperios; la caída de los dictadores. Hemos visto al tiempo engullirse guerras y holocaustos. Los gobernantes ceden sus sillas a otros gobernantes; los políticos desfilan, con vida efímera, ante la percepción de los electores. Y ahí, siempre presentes, atentos para dejar huella del acontecimiento estarán los periodistas, con carné o sin carné profesional, inscritos, o no en el colegio profesional, hasta que muera en el ser humano, la necesidad que nos mantiene vivos: la búsqueda de la verdad (analogonluis@yahoo.es)

APUNTES SOBRE LA CRÓNICA PERIODÍSTICA


APUNTES SOBRE LA CRONICA PERIODISTICA

Prof. Dr. Luis Montoya Salas


            La crónica periodística es un género  con matices literarios.
Se sitúa en el periodismo de opinión, en la frontera entre el periodismo de opinión y la narración literaria. Se trata de un relato poético de lo real.
            Se nutre de los hechos de lo cotidiano.  Responde a los criterios de actualidad, oportunidad y difusión, aunque no sea diaria. Pues la actualidad no es un criterio absoluto y determinante de periodicidad.
            La crónica periodística reconstruye los hechos, tanto para la prensa (impresa) como para la radio.
            La crónica periodística  responde a los valores de actualidad, oportunidad y difusión (conocimiento). Su lenguaje es lírico (poética, literaria, para entretener.
            Su data de origen es 1910. 
            Hoy en día la crónica es una forma de expresión del periodista, escritor que transmite al lector su juicio (sobre los hechos, ideas,  principios y estados psicológicos, personales y colectivos).
            Para Luis Beltrán, en sus orígenes la crónica era histórica. Pero en su evolución devino en un hecho semántico dejando de lado su rigor temporal.
            Por lo pronto, en Costa Rica, la crónica compete a los medios impresos. En la radio es para ser leída.
            La crónica permite una interpretación subjetiva  de la realidad. La opinión contenida  usa su imaginación para explicar el fenómeno que está ocurriendo, con ironía, humor, astucia y un sentido explicativo del problema,  no sólo la noticia escueta.   La ficción le es permitida. Los hechos son un pretexto para sus propósitos.
            La crónica periodística ejerce una acción crítica sobre el hecho. La crónica se identifica por su simplicidad. La crónica transmite la reacción personal del periodista. La crónica es la literatura a ras del piso por su ligereza, su superficialidad, simplicidad, es efímera y coloquial. Da apariencia de superficialidad.
            La crónica nace, envejece y muere cada 24 horas. El cronista dispone de poco tiempo.
            Las crónicas son un respiro en medio de tantos hechos periodísticos sobrecargado.

CARACTERISTICAS DE LA OBRA
 CRONICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA
 DE GABRIEL GARCIA MARQUEZ

La  obra es más periodística que literaria, porque :
1.              Se ocupa de un episodio cotidiano.
2.              El cronista usa un lenguaje expresivo, poético, pero claro y simple.
3.              La crónica permite una interpretación subjetiva de la realidad.
4.              La crónica explica y desarrolla el problema, no la noticia.
5.              Genera opinión,  que propicia la interpretación subjetiva de la realidad.
6.              Mantiene una relación significativa con los géneros literarios clásicos.
7.              Se le permite introducir rasgos de ficción, como recurso literario.
8.              Los hechos devienen en pretexto del texo.
9.              La crónica transmite la percepción personal del autor a partir de la identificación proyección de sus personajes.
10.           La crónica es más descriptiva que analítica.
11.           La crónica periodística compromete sus posiciones.


EJES TEMATICOS DE LA OBRA
CRONICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA

1.              La llegada de Bayardo San Román, para casarse con Angela Vicario.
2.              La devolución de Angela Vicario a casa de sus padres, porque no era virgen.
3.              La culpabilidad lanzada en contra de Santiago Nassar, como  responsable señalado por Angela Vicario, de su deshonra.
4.              El asesinato de Santiago Nassar, alrededor de quien gira no solo la obra, sino el juicio social, como si fuera el acusado.
5.              La muerte anunciada por todo el pueblo, pero que Santiago Nassar no lo supiera, para que verdaderamente se consumara, a manos de los hermanos Vicario. Lo que revela, de  por sí, una actitud ambigüa, cómplice y confusa de todo el pueblo.
6.              El conjunto de circunstancias y supuestos que intervienen como factores fatalistas, deterministas y de resignación para que Santiago Nassar nunca se entere de la trama que se teje alrededor de su muerte.
7.               Los vínculos familiares y de relación entre los personajes.
8.              Los que saben de la muerte, no pueden hacer nada para hacerle llegar el mensaje a Santiago Nassar. No son las personas indicadas.
9.               ¿Por qué el pueblo deseaba la muerte de Santiago Nassar ?
10.           ¿Por qué y de qué, Santiago Nassar fue el chivo expiatorio ?
11.           Armas potentes de Santiago Nassar, contra cuchillos desafilados de los hermanos Vicario.
12.           ¿Quién es el narrador ? Su nombre, Razón para contar el hecho.
13.           Paradoja de la muerte. Nadie puede detenerla, cuando llega y escogió a su víctima.
Descripción : en medio de un realismo mágico, cómo se expresa el grado de solidaridad y compromiso del pueblo con la actitud fatalista.
La crónica periodística es el género periodístico más libre y creativo, en el cual el periodista  expresa todo su potencial creativo.
COMPONENTES :
PERSONAJES : familiares, contextuales, para comprender la trama, aleatorios, para completar  la trama.

domingo, 1 de septiembre de 2013

DEL PERIODISMO SE SALE COMO DE UN PROSTÍBULO

SENSACIONES SOBRE EL SENSACIONALISMO PERIODÍSTICO

Luis Montoya Salas
Comunicólogo
            “Del periodismo se sale como de un prostíbulo”. “Todas esas publicaciones alimentan la  ignorancia de quienes hablan sin conocer”. “¿Qué es un periódico? Una obra efímera y sin mérito ni utilidad, cuya lectura sólo sirve para darle a las mujeres y a los tontos, vanidad sin instrucción” (P. Albert Histoire de la presse. P.15)
            Estas sentencias  de Baudelaire, Diderot y Voltaire acuñadas en la Francia del siglo XVIII también apuntan hacia la prensa “light”, sensacionalista del siglo XXI.
El periodismo sería  tan antiguo como el  ágora griega, las actas publica y diurna, romanas;  o tan sui generis,  como  las crónicas cantadas por  los trovadores de la Edad Media, ancestros en línea directa del “periodismo” espectacular y del corazón. Estos serían también, algo así como los primeros corresponsales de guerra,  pues viajan de pueblo en pueblo “socializando” las hazañas guerreras de los nobles cruzados empeñados en convertir al cristianismo a los “infieles” del Oriente Próximo. ¡A espada y fuego!  Así, satisfaciendo  la insaciable y primitiva curiosidad de la plebe, los “pseudo periodistas” de entonces convierten en   ídolos, a sus amos. 
En Occidente, el periódico aparece con el siglo XV, al tiempo que emergía  el Renacimiento;  la Reforma protestante amenaza los cimientos del poder eclesiástico, gracias a la divulgación masiva de la Biblia, impresa en la imprenta de Gutenberg; bullían los descubrimientos científicos; los viajes exploratorios a nuevos continentes enfrentaban a  naciones enteras; se construían los nuevos estados modernos, acompañados del progreso en los intercambios bancarios y comerciales.
En esta vorágine de acontecimientos  se publican  periódicos de contenido económico,  político, satírico-humorístico . Y  resulta  curioso, el  nacimiento de la prensa llamada popular. Como un artilugio para evadir el impuesto que el Estado cobra  a los periódicos de carácter político, se publican  los  “ecos” y chismes de vedetes y figuras públicas, con el estilo de  crónica. Se incluyen segmentos por entregas periódicas  de novelas famosas e historias -rosa (antecedentes de las telenovelas) que obtienen, de inmediato, la aceptación del público.
Empieza entonces, a dibujarse, una fuerte diferencia entre la prensa especializada de calidad en formato  revista  principalmente, dirigida a un público selecto, más educado, con mayor poder adquisitivo  y decisor y una  prensa popular más rentable; y por tanto, más emocional, doméstica, simplista,  llamativa  y barata, gracias al financiamiento de la publicidad.
El periodismo popular (por oposición al periodismo especializado y científico) constituye un fenómeno universal. Aunque evolucionó, de acuerdo con las estructuras económicas, las organizaciones sociales, el nivel educativo y cultural y los preceptos morales y religiosos, tanto como los conceptos de  libertad de expresión en cada nación, hasta determinar  los contenidos, funciones y orientación de sus correspondientes medios de difusión colectiva.
La primitiva tendencia de privilegiar lo emocional a lo racional  cartesiano, acompañada de la insaciable necesidad del ser humano por saber,  han cumplido un papel de primer orden en el auge de la rama periodística-empresarial del entretenimiento.
Pero tal fenómeno no surtiría efecto sin un lenguaje (impreso, radiofónico y televisual) sencillo, directo, claro, breve, conciso, provocador, atractivo, original y atrevido, de cara a las rígidas convenciones que sujetan nuestra cotidianidad.
En Costa Rica, el periodismo de evasión,  popular y sensacionalista  consolidó su notable éxito económico  a lo largo de las últimas tres décadas del siglo XX. En este sentido, sólo siguió los patrones consumistas de los  países occidentales, en correspondencia con el complejo aumento de las exigencias cotidianas de una sociedad cada vez más competitiva. 
               Hoy resulta  imposible oponerse a su existencia; menos aún, negar su necesidad social, como sostienen diferentes investigadores liderados por el francés Jean Stöetzel.
              No obstante,  hay quienes  se preguntan, si tal y como ocurre en los demás colegios profesionales con la fiscalización del ejercicio profesional de  sus  miembros, el Colegio de Periodistas juega algún rol en el control de calidad del desempeño ético profesional aplicado a  las noticias en general y al sensacionalismo periodístico, en particular.
              En asunto de tal magnitud, hace 15 años  la Sala IV declaró inconstitucional, mediante el fallo 2313-95,  la obligatoriedad de colegiarse para “ejercer el derecho de buscar, recibir y difundir información” (artículo 13 del Pacto de San José).
              Pero la ley sí obliga al Colegio de Periodistas a repensar el aporte del periodismo profesional (naturaleza, características, contenidos y estructura) con su conjunto de herramientas técnicas y conceptuales para facilitar a los ciudadanos la detección, por ejemplo, de  las estrategias persuasivas y disuasivas del sensacionalismo, dirigidas (creo yo), a ocuparnos en preocuparnos por  sentir, vivir y sufrir las vidas amplificadas de “otros”; al tiempo que nos  desvía de las pistas elementales para comprender parte esencial de  nuestra propia, personal e íntima verdad, según creo yo: “Trabajando y viviendo honestamente para ganarnos el pan nuestro de cada día en el anonimato cotidiano, hacemos, como personas individuales, el mayor aporte en la construcción del simbólico y eterno monumento que es la raza humana”. (analogonluis@yahoo.es).

jueves, 29 de agosto de 2013

POR LOS YUCALES DE PITAL

POR LOS YUCALES DE PITAL

Dr. Luis Montoya Salas
Comunicólogo

            Despunta el alba, en Pital.
Decenas de niñas y niños vestidos de azul arrastran sus frágiles pies por los empedrados, polvorientos o embarrialados caminos que, de los pueblos circunvecinos, confluyen en la Escuela Clemente Marín Rodríguez.
En ese mismo instante, algunos peones aplican plaguicidas a los sembradíos de yuca y piña colindantes con la calle principal.
            Tres niños descienden de una motocicleta conducida por su madre. Ella les marca  la bendición en sus frentes. 
Siete varoncitos  brincan desde el cajón de un camión cargado de  piña.  Susana, de 12 años, lleva  a  su  hermanita de escasos 6 años en la barra de la bicicleta.  Y al filo de las 7 a.m., Ernesto, de 11 años,  entrega en el aula de materno, a sus dos gemelitas.
            254 alumnos asisten a esta  escuela, distante 2 kilómetros del centro de Pital. La mayoría no puede contener el ansia que les produce el hambre ; y cada cuanto preguntan insistentes, a las maestras, por la « hora del comedor ». En cualquier caso,  será el único alimento que prueben durante el día, siempre que la Junta de Educación reciba a tiempo el depósito electrónico de DANEA.  De lo contrario, como  acontece tantas veces, regresarán resignados a sus casas, degustando las  quemantes punzadas del hambre.
Ante la ausencia de compromiso del municipio sancarleño y de los diputados alajuelenses, los educadores,  padres de familia y vecinos resuelven como mejor pueden los problemas de infraestructura y la carestía de materiales didácticos de este centro educativo. Así, por ejemplo, el gimnasio y la segunda planta de la biblioteca del Colegio Técnico Profesional de Pital fueron construídos con aportes de la comunidad.
            Pital aporta una cuota significativa a los ¢12 mil millones anuales que exportó todo el Cantón de San Carlos el año pasado, gracias a la mano muy barata de los peones (nicaragüenses, la mayoría de ellos)  que cosechan la  piña y la yuca por hora, por caja o por bulto (para  economizar costos).
En tanto, la deteriorada red vial de este distrito sancarleño revela  una distorsión de las prioridades, tanto de la Municipalidad,  como del CONAVI. Aunque el pésimo estado de las rutas nacionales y locales encarezca el valor del producto puesto en las empacadoras…
Por otra parte, los millonarios ingresos municipales obtenidos de los impuestos no se traducen en zonas recreativas, ni en un mejoramiento de las condiciones de vida de los pitaleños.  Todo lo contrario.  La  pobreza  es tan profunda,  como el verdor de los extensos yucales y piñales y de los frondosos árboles que bordean  ríos y  quebradas. Y la droga se apodera gradualmente de todo el distrito, al mismo tiempo que se multiplica la pobreza.
            Y mientras los pitaleños ven transcurrir sus días entre juegos de naipes y tableros ; entre la monta y lazado de toros ; entre campeonatos intervecinales de fútbol ; el buceo en busca de la carpa y la tilapia y los tradicionales paseos domingueños a las pozas de ríos como el Tres amigos y el Toro (cuyo cauce estuvo desviando una poderosa compa ñía extranjera exportadora de piña), de la Clemente Marín se roban libros y electrodomésticos comprados con rifas de a ¢200 el numerito.

miércoles, 28 de agosto de 2013

PARA APRENDER A LEER LA PRENSA

LECTURA(S) DE  LA PRENSA
Luis  Montoya Salas
Comunicólogo

Para algunos, las noticias diarias constituyen una obsesiva necesidad. Para millones, sólo una curiosidad. Para los menos, una lucha permanente contra el tiempo, contra la muerte.
Y aunque la construcción coyuntural a partir de hechos noticiosos acumulados de manera pertinente (denominada “universo” y “corpus”) le permite a los estrategas políticos y dirigentes de todo orden y estamento construir escenarios de la realidad nacional para tomar decisiones mejor fundamentadas que la simple intuición, la inmensa mayoría de los consumidores de noticias las usamos (salvo excepciones), como el dinero: Realizamos cientos y miles de transacciones durante nuestra vida útil, sin conocer sobre finanzas o economía. De igual manera, leemos la prensa, escuchamos  las noticias radiofónicas y miramos la TV: ignorando los procesos técnicos e ideológicos involucrados en la construcción de cada hecho noticioso.
Recurrimos a la prensa, por principio y por costumbre. Y escogemos los “media” que coinciden  con nuestros sentimientos,  estados de ánimo y concepción del mundo. Tal actitud nos impide “leer”  las estructuras subyacentes, existentes por tanto, en  los medios informativos.
Esta característica de la prensa afecta, sin duda, a los expertos que deben trazar estrategias de mediano y largo plazo combinando tendencias coyunturales, circunstanciales y estructurales de determinados acontecimientos, con las evaluaciones sincrónicas que proyectan  las encuestas de opinión, sobre  esos mismos fenómenos.
TEXTO, PRE TEXTO, CONTEXTO; COYUNTURA, ESTRUCTURA, CIRCUNSTANCIA, INDICADORES PARA EL ANÁLISIS DE CONTENIDO
Existen disciplinas de las Ciencias Sociales que desarrollaron técnicas y herramientas rigurosas, a las cuales se puede recurrir en los casos antes apuntados. La semántica, por ejemplo, indaga la correlación existente entre la circunstancia, la estructura, la coyuntura, el contexto y pre-texto informativos, con el significado de las imágenes y palabras usadas en  títulos, bajadillas y “cuerpo” de las noticias, trátese de la prensa, la radio y la televisón.
SEMIÓTICA, ANÁLISIS DE CONTENIDO,  ANÁLISIS MORFOLÓGICO
A la semiótica, más cercana a la praxis de vida, le preocupan, entre muchas otras, las implicaciones psico-sociales sobre la cotidianidad de los ciudadanos, derivadas del consumo de los hechos noticiosos.
Y al análisis de contenido, incluidos el análisis morfológico y otras derivaciones (retórica estructural y funcional), le corresponde abordar  volúmenes significativos de noticias, para demostrar lo ya intuido; o para conocer la génesis y efectos de  determinados fenómenos dominantes en las agendas de los medios de difusión colectiva.
Estas técnicas y herramientas se nutren, precisamente, de la naturaleza perecedera de los hechos noticiosos. Los consumidores de noticias no están obligados a almacenar noticias como parte de sus preocupaciones cotidianas. De por sí, no existe cerebro común capacitado para memorizar, con precisión, más allá de 6 noticias diarias.  Y por lo demás, la paradoja de la información es la de perecer, en el instante en que se difunde y es sustituida por otra. (analogonluis@yahoo.es)

lunes, 26 de agosto de 2013

EL MEJOR CAFÉ SABE A POBREZA QUE DUELE


¿CAFÉ NEGRO? O CON LECHE…


Luis Montoya Salas
Comunicólogo


          Quizás un hogar; u otro trabajo estacionario esperan a los cogedores, luego de más de tres meses de compartir con los cafetos, su soledad.
            En los bolsillos cargan la paga; pero también, las humillaciones,  la explotación laboral y sexual (en el caso de las mujeres, a cambio de los mejores cortes cargaditos con el grano de oro) ¡Chantaje sexual!
            En Cañuelas de Naranjo, un finquero retiene a  “paisas” y ticos parte del salario ganado con sudor y sangre, para que no deserten antes de la repela, que es la última fase de la cogida.
Una señora nicaragüense de 65 años perdió 25 mil colones, porque no pudo continuar con el corte que le asignaron, en un “guindo.”
Otros estudiantes de igual nacionalidad perdieron más de 40 mil colones, porque debieron regresar a su patria para continuar estudios universitarios. De nada les valió advertirle al patrón que debían abandonar el cafetal antes de la repela… 
            Fui testigo de las condiciones dramáticas en que vivieron once cogedores de café, entre mujeres con niños de brazo, hombres, jóvenes y niños durante ocho días, en otra finca cercana a la entrada a Naranjo. Ahí, el propietario convirtió en “baches” improvisados sus caballerizas: para dormir cinco personas, tablones pegados a las paredes, sin colchones, sobre un piso e’  tierra.  Como cocina, un estañón lleno de tierra, con un hueco para calentar la comida. La ducha colectiva era otro estañón partido por la mitad y adherido a un tubo por una manguera. A la intemperie. Y los olores apestosos del excusado e’ hueco contiguo, colándose por las hendijas, impulsados por los vientos fríos del Naranjo madrugador…
            Ya en el cafetal, después de una dura jornada de 6 horas para sacarle “el jugo” a los cafetos y con las manos callosas, maltratadas y negras de tierra contaminada con insecticidas, los cogedores almorzaban sus viandas, frías. Y para saciar la sed, agua  recogida en botellitas antes de las 6:00 a.m. hora oficial de arranque de la cogida, calentada por el generoso solazo veranero del Naranjo del medio día. 
Como tampoco existen letrinas móviles, los cogedores hacían sus necesidades fisiológicas a la vista de todos, o a la sombra de alguna “mat é plátano”, agregándole excremento, orina y basura, a los fertilizantes.
            ¿Existen idénticas condiciones en otros cafetales del país? 
¿Conoce el ICAFE, esta realidad escondida entre los cafetos? ¿Está enterado el Ministerio de Trabajo sobre la existencia de prácticas como la retención anticipada de salarios devengados?
            ¿Supervisa el Ministerio de Salud el estado de los “baches” que albergan a los cogedores, la mayoría de ellos, nicaragüenses?
            ¿Saben los inspectores de trabajo que en toda la extensión de estas fincas de Naranjo no existen tomas de agua,  ni letrinas móviles para el aseo de los jornaleros?
            ¿Permite la Constitución (por vía de excepción) estas prácticas, por tratarse de trabajadores estacionarios?
O ¿intervendría la Sala Constitucional, a favor de los cogedores de café, con fundamento en los artículos 33 y 56 de la Constitución Política, que protegen contra todo tipo de discriminación y garantizan el trabajo honesto, útil, debidamente remunerado y ejercido con libertad, dignidad y contrario a la degradación de la condición humana?
            Cercana la media tarde y después de recibir el jornal según el número de cajuelas, los cogedores regresan a sus “baches”. Encienden fuego y preparan el café, negro o con leche, mientras comparten las incidencias del día, acostumbrados como están a vivir en condiciones  infrahumanas…

domingo, 25 de agosto de 2013

QUIZAS NO ME CONOCE, JHONNY ARAYA. SI ME QUIERES CONOCER, VILLALTA...

EL MEJOR MÉTODO DE HACER POLÍTICA: NO MAQUILLAR LA MENTIRA

Luis Montoya Salas

El “espíritu de los tiempos” nos indica que la forma de hacer política tradicional terminó.
Si de acuerdo con algunas teorías de la comunicación política, la imagen de un líder político se gesta mucho antes del arranque oficial de los procesos pre y electorales.
Pero no basta con llevar camino andado. Pues en asuntos electorales cualquier frase dicha al vuelo y de manera no- pertinente provoca impredecibles traspiés.
Hoy, el monstruo apocalíptico creado a partir de hipotecas “basura” por la avaricia de banqueros norteamericanos y transnacionales obliga a sustituir las frases estereotipadas de antaño por planteamientos rigurosos, propuestas creativas, mensajes comprometidos que alienten a los ciudadanos en su necesidad de salvaguardarse emocionalmente de la incertidumbre mundial. Por tanto; ahora, cuando por primera vez en  nuestra historia, los costarricenses  enfrentamos, con dureza y estoicismo extremos,  un estado cataléptico que nos es completamente ajeno a la espera anunciada del colapso, la única opción posible de estrategia electoral es dirigir recursos materiales, humanos, cognoscitivos y tecnológicos  para confortar a los electores suministrando antídotos  verbales en forma de mensajes cargados de  optimismo que nos  protejan del miedo paralizante muy propio (como defensa primitiva) de los tiempos convulsos e inciertos de este nuevo milenio.
Resulta entonces  obsoleta y onerosa, la tendencia narcisista de los precandidatos de dirigir los recursos económicos de campaña, en la construcción a partir de CERO  de su figura e imagen,  para lo cual también el tiempo se agotó. Antes fue Jhonny Araya con su “Quizás usted no me conoce”. Ahora, Villalta sigue la misma ruta. “Si usted no me conoce, entonces…..”  En una economía de recursos y de tiempo, los candidatos deben partir de la premisa que ya existe un conocimiento previo de su figura, nombre y partido.
Cada centavo invertido en propaganda vale su peso en oro, como para desperdiciarlo en  frases vagas que  poco  le aportan a  un  pueblo sediento de  respuestas firmes y contundentes,  en labios  de quienes postulan su nombre al más alto cargo del país: la Presidencia de la República.